martes, 20 de diciembre de 2011

martes, 13 de diciembre de 2011

POR UN PUÑADO DE SAL

3

    
    - Que quería sal, me dijo. ¡¿te lo puedes creer?! Yo todavía no me lo creo. ¡¿Cómo que qué hice?!Pues darle lo que me pedía...Cada vez que lo pienso, ¡No sé ni cómo paso!
   - No le des más vueltas, hija. Mientras no se vaya de la lengua. ¡nunca mejor dicho! y tu marido no se entere, ¡listo!
   - Por mi marido no hay problema, el pobre no se entera de nada. Venga, cielo, no te entretengo más, nos vemos mañana en el gimnasio.
   Cuando colgó el teléfono fue a la cocina, allí estaba el paquete de sal. Abierto todavía. Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Hacía más de cuatro horas que se había ido y le había puesto su mundo patas arribas, por no hablar del escorzo de su cuerpo en el sofá. !Menuda excusa!, pensó. 
   Y se vio abriendo la puerta, yendo a la cocina, charlando mientras le ponía en un vaso la sal, enseñándole la casa, sentándose en el sofá mientras le decía el cutis tan bonito que tenía y le acariciaba el pelo, y luego se inclinaba hacia ella para besarla en los labios, en el cuello y esa lengua, !Dios! a la que no oponía resistencia mientras se abría paso entre sus piernas.
   Allí en el sofá, la vecina la hizo mujer.

P.D. Así se titula el microrrelato presentado y seleccionado en el III Premio de Microrelatos Eróticos Jeanne Traumnovelle, que hoy me han dejado en mi buzón. Me ha hecho mucha ilusión!

lunes, 12 de diciembre de 2011

ARBOLES APASIONADOS II

1

   No, no es un deja vú, es simplemente un año más. Y repito título, porque como en el anterior post (veáse ARBOLES APASIONADOS del 2010) quiero escribir de la semilla de un árbol, en concreto del Baobab, que desde entonces ha ido creciendo en mi mente, germinando en mi concepción de lo que hasta ahora eran las vacaciones y transformando la idea tradicional de regalo navideño.
  El año pasado no pude ir, pero este no me lo pierdo. Quiero conocer a Pilar, y sus jabones,¡claro! para hacerle saber que su pasión por el proyecto del Baobad, consigue abonar terrenos, como el mío. ¡ Y eso no es todo! Consigue que donde el año pasado decía Japón, este año diga Madagascar, que donde el año pasado decía el árbol del confort (en alusión al abeto navideño), este año diga el árbol del consumo responsable (en alusión al mercadillo navideño y el destino de lo que se recaude), que donde el año pasado decía que conocía las reglas del mundo del Abeto, este año diga que espero conocer las reglas del mundo del Baobad y aprender mucho de ellas.
   Que la sola posibilidad de formar parte del proyecto de la biblioteca móvil o el campamento educativo, me hace sonreir como una niña pequeña y recordar la pasión de sentir un libro entre las manos y meterme en sus historias.






sábado, 3 de diciembre de 2011

DAVID

0


   Siempre me gustó su culo. Aún recuerdo el título que puse en el álbum de fotos, bajo la suya: "Guauuuu que tío". Le he vuelto a ver hace dos días y la sensación ha sido casi parecida: sorpresa ante su tamaño, pequeñez ante su mirada penetrante...
   Allí estaba, en el mismo lugar, manteniendo sus músculos con la tensión que recordaba, con su culo perfecto y sus rizos esculpidos en piedra. Después de muchos años, en una cita nocturna, de nuevo en la Galería de la Academia, el David de Miguel Ángel. 
   Acudí a otra cita, algo más pronto, disfrutando de manera gratuita de la noche de los museos, con Botecelli y su florida Primavera o su espectacular Venus; con Caravaggio y su impactante Medusa y con el placer de pisar el suelo de la Galería de los Ufizzi.
   Y el broche de oro al encuentro, una historia de amor, de las que acaban tragicamente, de las que te hacen recordar porque hay sentimientos que no se olvidan y que te pellizcan el corazón, dejándote una nube de lágrimas durante días.