miércoles, 26 de enero de 2011

FUTURO

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    Pertenezco a la Hermandad del Zodiaco desde hace tiempo, suena rimbombante, por eso entre nosotros usamos el sobrenombre  de Liga de las Estrellas, que queda mejor y sirve para pasar desapercibidos en nuestros reuniones mensuales. Si alguien nos oye hablar puede imaginar que lo hacemos de baloncesto. Tenemos un código muy estricto, que debemos aprender de memoria, por tradición oral, para evitar que  nuestra sabiduria ancestral caiga en otras manos.     
    Durante años, hemos dado un servicio serio y riguroso. Ahora andamos en huelga, no nos parece justo que apliquen a nuestro colectivo el tema de la jubilación, y además está el intrusismo televisivo e internauta.
    He sido designado por mis superiores para hacerme pasar por uno de ellos. y defender nuestra profesionalidad. Ha sido fácil. Pasé la entrevista del gabinete de Rappel, se quedaron muy sorprendidos con mi manejo de la carta astral y enseguida me asignaron un número telefónico. ¡¡No salía de mi asombro!! Allí frente a sus teléfonos, tenían las pautas para la consulta: que el número entrante acababa en 7 todo iría bien, que acababa en 0, tendría muchas dificultades...y asi hasta 12 números, como doce son los signos del zodiaco.  
   Cambié de sector, me fui al teletexto de una conocida cadena televisiva con muy mala rima, eso fue mucho peor, sus predicciones se basaban en el parte metereológico y explico: que llovía en el Norte, pues la mitad de los signos no verían muy claro su futuro, que hacía viento en el Sur, pues la otra mitad tendría dificultades monetarias.... 
    Horrorizado pasé a dar contenido a una página web y eso ya fue el remate. Allí jugaban a los dados sobre un tablero con los signos del horóscopo, para  determinar el número de amores que tendrían durante el año. 
    Ya no acudo a las reuniones mensuales. He pedido un año sabático.   Haganme caso, visto lo visto: Los senderos luminosos, para los guerrilleros y la estela de las estrellas para la alfombra roja. El futuro no es más que consecuencia nuestro presente, mimando el presente, mimamos nuestro futuro. No hay más, se lo dice uno de la Hermandad.


lunes, 24 de enero de 2011

MI CARRO

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Hoy he decidido hacerme un regalo, me he cambiado de coche y todo gracias, a un dormido taxista que ha decidido no frenar a tiempo  y darme por detrás, asi como lo leeis, de buena mañana, sin un buenos días ni ná. Y además, se da la circunstancia que mañana es mi cumple, asi que ese será mi regalo.

A VOSOTROS

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    ¡A vosotros! A los que descubro sin saber vuestros nombres que hurgáis, sólo por que lo permito en este blog, en esta especie de cajón de sastre de historias, sin principio ni final, que va haciéndose como un buen guiso, poco a poco.
    ¡A vosotros! Que extrañamente me acompañáis en la distancia, desde la intimidad que os ofrecen vuestras pantallas y teclados.
    ¡A vosotros! De los que probablemente sepa cosas o quizás las haya olvidado.
    ¡A vosotros! Pediros que al menos este blog no sean solo palabras flotando por el eter virtual.
    ¡A todos vosotros, postead!

jueves, 20 de enero de 2011

EL DIAGNOSTICO

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   A la vista de la radiografía, el médico había sido claro:
   - Lo siento mucho, no hay margen de error… entiendo que quiera consultar con otro especialista, pero en mi opinión, deberíamos atajar el problema de raíz.
   ¡No podía creer lo que estaba oyendo! Me quedé paralizada, pensando como a mis años y tan joven, podía pasar una cosa así.
   El médico consciente de mi estado y con una amabilidad extrema, me sugirió que no tomará ninguna decisión, que me diera un par de días para pensar en el diagnóstico y en la solución que me ofrecía.
   Salí perpleja de la clínica. El camino de vuelta al trabajo, no recuerdo ni cómo lo hice. Al llegar a mi despacho, tecleé con nerviosismo los síntomas en google, quería saber si había más gente como yo, si contaban sus historias, si habían sobrevivido…  
   Y descubrí, que mi diagnóstico no era tan malo, que mi malformación era única y evidente: me había salido un As en el corazón, mis glóbulos rojos se habían agrupado de manera caprichosa, coronando con un As perfecto, mi órgano vital. No suponía un problema grave de salud, simplemente mis células habían decidido dar más importancia al corazón que a otro órgano y el médico opinaba que esa circunstancia, sólo me traería problemas y haciéndome un guiño, me cantó: “demasiado corazón, demasiado corazón” de Willy Deville.

martes, 18 de enero de 2011

jueves, 13 de enero de 2011

NOTICIAS DE PORTUGAL

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     Los titulares de los periódicos de mayor tirada no podían estar equivocados. Tenía que ser verdad, a pesar de la extrañeza que me causó. Mi móvil no paraba de sonar, querían saber cómo estaba, qué me había parecido la noticia y sobre todo, si era verdad lo que se decía, la bandeja de entrada de mi correo estaba colapsada, la portera de mi edificio me exigía explicaciones y mi chica, mi chica se fue a comprar tabaco...
     Con este panorama y ante la evidencia, ¿qué otra cosa podía hacer?¿cómo defenderme de lo publicado?¿cómo gritar a los cuatro vientos que mentían?  Con mi destreza habitual, a pesar de estar en horas bajas, pensé con la rapidez habitual, me calzé las medias, me coloqué el pantalón, las botas y la capa, me atusé el pelo con gomina y posé como solo un héroe acusado de invisibilidad podía hacer.
    




 

viernes, 7 de enero de 2011

¿VERDAD?

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El pasado no existe, a pesar de tus recuerdos.
El futuro tampoco, a pesar de tus esperanzas.
Solo el presente y la conciencia que nos provoca su miedo.
Ven, siéntante aquí, y dejemos pasar la vida juntos.


Autor: Mayyaj Ram´o

miércoles, 5 de enero de 2011

YA VIENEN...

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¡Atención!¡Atención! A todos las unidades... tenemos un chivatazo, esta noche se preveen problemas con tres conductores, dos de ellos de raza caucásica y otro de raza negra,  los sospechosos tienen tendencia al sobrepeso, llevan barbas pobladas y les gusta darle al drinking mientras trabajan...
!Vigilen los radares urbanos, a última hora de la noche, saltarán como ranas en un estanque lleno de moscas!

martes, 4 de enero de 2011

VARIOS DÉJÀ VU,

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     Terminé y empecé el año con déjà vu varios. Fue ver a Miguel Ríos en la tele, y ¡zasca! el primero se produjo. Me acordé del concierto de "Los Vicentes" y de su cantante, la foto no es buena, pero vamos ¿no me digais que no comparten más que el pelo ensortijaó?.(para curisosos http://www.myspace.com/losvicentes)  Y hoy, me he acordado de unos de sus hits "Aqui se fuma", como dirían en los telediarios, "tema que está de plena actualidad". Los fumadores, esos seres humeantes, a los que todavía pertenezco, se han convertido en monos de ferias; están los que cuentan pasos para saber el perimetro de seguridad, los que se ponen doble capa para aguantar estoicamente el frio de unas terrazas inexistentes; los que sonrien cuando se les da una manta que no hace otra cosa que señarlarlos cómo enfermos; los que se descargan el video de Allen Car, para no tener que perder el tiempo leyendo el libro ... como fumadora, sólo puedo añadir que en breve abandonaré el club.

     El segundo, ocurrió con el clásico:  "fulanita me ha dicho que tu le has dicho, que yo le he dicho, que menganita ha dicho...", del que he sacado varios conclusiones: el tiempo pasa pero la toxicidad de las personas no; que en cualquier relación tres son multitud, que lo de borrón y cuenta requiere generosidad, que es más fácil sumar que restar, y mucho más fácil mediar que atacar... que igual que decía ayer que mis propósitos anuales los elegía en Septiembre, ahora con el nuevo año, sumo uno más: mantener la buena amistad y olvidar a los satélites.

lunes, 3 de enero de 2011

El HUECO DE LAS PUERTAS

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Hoy he desayunado una lista de propósitos de nuevo año, ajenos. En mi caso, las listas empiezan en Septiembre, con el curso escolar...y me he acordado de una historia que escribí hace tiempo para una amiga y cómo en el fondo todos somos iguales, aunque queramos ser diferentes, hago pública la historia y se la dedico a un amigo y a sus estrenados propósitos. Ahí va:

EL HUECO DE LAS PUERTAS

     La puerta de la casa era recia, apenas se utilizaba. Para entrar y salir de ella, se utilizaban otras, aunque por su tamaño y disposición no facilitasen el acceso. Así era la casa. El arquitecto aplicando un concepto filosófico a la construcción optó por dotar a la misma de una única entrada, franqueada por un portón de iroko, alto, ancho y pesado.  Era su carta de presentación, un escudo protector  para salvaguardar el descanso del guerrero. El resto de puertas eran más humildes, de uso exclusivo del propietario.
     Cuentan los cronistas que un día de Agosto, algo cambió en la casa. Durante semanas sopló viento, las nubes  despistadas sin saber que camino tomar, el sol pretendía imponer su fuerza y el mar… seguía su cadencia con resignación. Diseñada y construida como un ente vivo, esa jornada tomó las riendas… Las grandes y pesadas placas de iroko se deslizaron con suavidad, a pesar de no haber sido abiertas en mucho tiempo, dejando que sus betas recibieran la intensidad de la luz, sus dinteles se acomodasen a la humedad reinante a esas horas y sus goznes sintieran todo su peso en movimiento.
     Ahí apareció el primer hueco.
     Tan intenso y tan profundo fue el hueco, que mantuvo a la casa abierta de par en par, durante semanas, meses;  en los que se celebraron todo tipo de cambios: desde la sombra en forma de mapamundi proyectada en la pared hasta el vuelo de las primeras moscas…. El descanso del guerrero fue interrumpido.
     -La exposición, las veinticuatro horas del día, a agentes externos, traerá problemas-dijo el arquitecto… Y si no.. al tiempo-sentenció.
     Así ocurrió. No tardó en aparecer en la pared orientada al sur, la más expuesta al sol, unas manchas grisáceas, que a los ojos de los transeúntes se antojaban garras de dragón.
     Los viejos del lugar cuchicheaban: “… que poco dura la alegría en casa del pobre”.
     El arquitecto no paraba de repetir, como si de una letanía se tratase “lo avisé, lo dije, sabía que ocurriría”.
     Las garras del dragón crecieron por el resto de las paredes, la casa antaño luminosa se tornó oscura, su gran puerta de iroko, comenzó a chirriar, los vanos angostos tomaron protagonismo y la humedad la dotó de un olor a muerte…
     Y ahí apareció el otro hueco.
     Complementario del anterior. Hueco ausente. Un hueco doloroso, que hizo que la casa tomase conciencia de una pérdida. Esa que no se consuma inmediatamente, si no la que va minando día a día; la que te hace saber que no tendrás aquella sensación, que serán otras y no esa, que es la que quieras; la que te hace sentir un regusto a sal en la boca, por que necesitas seguir sintiéndote vivo, la que te hace esperar un fantasma en cualquier esquina con cara sonriente y con palabras mudas que digan: aquí estoy por ti; la que golpea tu nariz con aromas conocidos y provoca un estremecimiento…
    Por que en ocasiones, las puertas para abrirse tienen que cerrarse y viceversa y en su movimiento está la vida.
    ¡Por tus puertas, B.! Y deja de pillar resfriados, por favor.